Tras instalarse en la final del torneo clasificatorio panamericano, el luchador grecorromano se convirtió en el deportista número 15 del Team Chile en clasificar a los Juegos Olímpicos Tokio 2020. Conoce más en su entrevista.

¿Cómo fue tu clasificación a Tokio? ¿Qué significó para ti esta competencia y dicha clasificación?

Desde que vivía en Cuba clasificar a los Juegos Olímpicos ha sido un sueño. Con el tiempo se dio la oportunidad de representar a Chile y tuve la oportunidad de clasificar a Tokio. La verdad es que hasta el momento previo de la competencia fue difícil, llevaba seis meses sin hacer lucha, porque mi compañero de entrenamiento estaba lesionado; y luego, en febrero, sufrí una lesión justo antes de empezar a prepararme para las clasificatorias.
Estos dos factores jugaron en contra, pero me hicieron más fuerte. Gracias al trabajo de los kinesiólogos del CAR, los entrenadores y la delegación, tuve un buen apoyo al lado para enfrentarme a este desafío de las clasificatorias.

¿Cómo fue la competencia por la clasificación?

Tuve un combate con el subcampeón del mundo, Adam Jacob Coon, donde la pelea fue 3-2 y fue la más complicada. La verdad es que yo sabía que podía ganarla, porque ya había competido a nivel de América, pero todo cambia cuando llevas seis meses sin luchar y estás lesionado. 

¿Cómo ha sido entrenar en medio de la pandemia? ¿Has tenido problemas? 

Ha sido difícil. De momento sólo he podido hacer entrenamiento físico. Aún no puedo mantener contacto para hacer lucha, pero uno tiene que adaptarse, porque la salud es más importante que todo, estar físicamente bien para cuando llegue la oportunidad, aprovecharla y llegar a esa medalla. De momento estoy esperando la autorización de la gente de salud, desde el CAR, para poder empezar a tener contacto físico y poder entrenar. Si no, ver la posibilidad de entrenar afuera, quizás en algún país de Europa, donde pueda hacer lucha.

¿Crees que te afectó la postergación de la cita Olímpica?

En lo personal me benefició, porque yo competí con una lesión y dos o tres meses después venían los JJOO, no iba a alcanzar a estar bien recuperado. Además, yo venía con un déficit de casi seis meses sin hacer lucha, entonces no estaba bien preparado para enfrentar unos Juegos Olímpicos.

¿Cuáles son tus próximos desafíos? 

De momento, el campeonato del mundo en Serbia en diciembre, aunque todo depende de cómo estén las cosas hasta esa fecha. Por ahora está 50/50.
El próximo desafío sería la preparación para los JJOO el próximo año. Mi meta para ambas es ganar. Por un lado está el mundial, que siempre se va con la mentalidad ganadora, pero también con las ganas de ver el nivel de los rivales y cómo se dan las competencias. En el fondo es una preparación para los Juegos. Tienes que ir a ganar, pero también a mirar.