La joven temucana recuerda con orgullo su paso por los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019, los que también le otorgaron la clasificación a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. Hoy, la tenimesista se prepara junto a sus compañeros para dar lo mejor de sí en los próximos JJOO.

¿Cómo llegaste a ser una deportista de alto rendimiento?

La verdad es que nunca imaginé que iba a llegar a ser una deportista paralímpica. Siempre he participado mucho en los deportes, porque me servían de rehabilitación en Teletón, pero en realidad nunca se me ocurrió jugar tenis de mesa. Un día, desde la institución me pidieron llenar un cupo para un campeonato nacional de Teletón realizado en 2013, donde quedé en segundo lugar y clasifiqué para los Juegos Parapanamericanos de Buenos Aires. Una vez de vuelta en Chile, decidí participar de un campeonato nacional sólo para probar suerte. Resultó ser que era buena y salí campeona del torneo, por lo que decidí dedicarme a este deporte y al alto rendimiento. 

¿Qué significó para ti ser la primera medalla paralímpica en Lima 2019? ¿Cómo recuerdas ese momento?

Fue un momento de mucha felicidad y emoción. Recuerdo que el día que gané, lloramos y celebramos junto a mi entrenador, porque estábamos viendo los resultados del largo proceso de preparación que hicimos desde Toronto 2015. Me costó creerlo también, me preguntaba si realmente había sacado una medalla de oro y si realmente había clasificado a Tokio. Para mí fue un orgullo ser la primera medalla de oro para Chile y ganarla ha sido por lejos la emoción más bonita que he sentido en la vida.

¿Cómo ha sido tu preparación para Tokio 2020 durante la pandemia?

Los primeros meses de la pandemia fueron complejos, estuve en mi casa en Temuco donde tuve que adaptarme y cambiar todo mi entrenamiento para no perder el ritmo. Me conseguí una mesa y, gracias a mis auspiciadores, pude comprarme un robot lanzapelotas con el que practicaba. Sin embargo, hace tres semanas que volví a Santiago y todo se ha dado mucho más fácil. Aquí practico dos horas al día junto a un entrenador y a mis otros compañeros, lo que hace que todo se vea más cercano. Tokio 2020 me motiva a seguir entrenando, quiero tener un buen rendimiento y conseguir buenos resultados.