Esteban Grimalt, junto a su primo Marco Grimalt, recorrieron un duro camino de aprendizajes para llegar a colgarse la medalla de oro en el voleibol playa de Lima 2019. A un año de un logro inédito para el deporte chileno, Esteban recuerda en detalle los ajetreados días que rodearon al torneo panamericano.

¿Cómo fueron las semanas previas a Lima 2019?

Ese momento que vivimos en Lima fue muy intenso. Veníamos de competir en el circuito mundial, en pleno proceso de conseguir los puntos para Tokio 2020. Veníamos de jugar tres torneos en semanas consecutivas. El torneo previo a Lima fue en Portugal y llegamos hasta semifinales de esa fecha mundial. Tres días después ya estábamos jugando Lima 2019. Terminamos la semana con la medalla de oro,contentos, orgullosos, pero sin poder darnos cuenta al 100% de lo que habíamos logrado.

¿Por qué fue tan difícil asumirlo?

Porque seguimos con esa misma intensidad, terminamos de jugar en Lima alrededor de las 4 de la tarde, luego premiación, quedamos libres a las 5 PM y teníamos vuelo a las 6 PM, así que partimos de ahí mismo porque habíamos llevado las maletas… apenas alcanzamos a llegar al vuelo y partimos a Austria. Un día después ya estábamos compitiendo de nuevo. Fue súper intenso y nos llevó un tiempo poder analizar lo que habíamos conseguido. Recién la semana siguiente pudimos disfrutarlo.

¿Cómo fue el camino hacia la medalla, cuando se les abre el apetito por el oro?

Fue un camino largo, Lima fueron nuestros terceros Juegos Panamericanos, en cada uno fuimos avanzando en resultados. En Guadalajara 2011 no nos fue bien, quedamos fuera en la fase grupal, nos faltaba experiencia, manejar la ansiedad y la presión. En Toronto 2015 vino otra oportunidad, donde si tuvimos una buena actuación en la primera fase ganando el grupo. Pero íbamos por una medalla que se nos escapó de las manos. Tuvimos un match point a favor por el bronce en el segundo set. No logramos sacarnos eso de la cabeza y terminamos perdiendo. A Lima llegamos con mucha mas experiencia, preparados para cualquier situación.

¿Donde salió a ayudarlos esa experiencia ganada con los años?

Nos pasó algo similar a lo de Toronto: tuvimos tres match point a favor en el segundo set por el oro, pero no logramos cerrarlo y se nos escapa el set. Pero a diferencia de Toronto, eso no nos pesó tanto, lo sacamos de la cabeza rápido, sabíamos que éramos capaces de ganarlo y así fue. Fue un proceso de 8 años, de mucho esfuerzo y trabajo, lo mas importante para desarrollarse como deportista y también como persona.